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Ume No Chiri (ovnis y seres extraños en libros japoneses del siglo XIX)

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Unas extrañas pinturas realizadas en Japón hace dos siglos podrían representar una nave extraterrestre que llegó flotando hasta las costas niponas.
Según un documental emitido por el canal de televisión History Channel, la pintura, realizada en el período Edo, ilustra un suceso extraño que ocurrió el 22 de febrero de 1803 cuando llegó a una playa llamada Hara–yadori, del yogunato de Tokagawa, una extraña embarcación.
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Según recoge el investigador Kazuo Tanaka, unos marineros se acercaron a ella y la remolcaron hasta la arena. Se trataba de una nave redonda, de pequeñas dimensiones –apenas 3,3 m de alto por 5,4 m de diámetro– cuya parte superior estaba formada por unos grandes ventanales y cuya parte inferior estaba reforzada por algo que describieron como placas metálicas. En su interior había una serie de signos que resultaban desconocidos. A través de las ventanas los testigos pudieron ver que en su interior se encontraba una mujer de extraños rasgos, con el cabello y las cejas de color rojo y la piel rosada, de unos 20 años de edad, que hablaba una lengua extraña y que sujetaba con fuerza una caja de madera que parecía tener mucho valor para ella, pues no dejaba a nadie que se acercara.
(Leído en Revista Más Allá de la Ciencia nº 239)
Hace unas semanas leí esta notícia y me sorprendió al instante por lo espectacular y claro del caso, pues de ser cierto, sería una de las primeras muestras tangibles de contacto extraterrestre de la historia. Pese a ello, apenas he podido encontrar información en la red sobre sobre tan peculiar dibujo y por más que lo he intentado, tampoco he conseguido encontrar el documental de History Channel en el que lo mencionan.
En cambio, si que he encontrado el origen, que son dos libros publicados en japón en 1825 y 1844, titulados “Toen Shosetsu” y “Ume no Chiri”, y que son ficciones basadas en el folclore japonés. Los dos libros recogen la misma historia, en el mismo año y en la misma provincia de japón.
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En el primer libro, Toen Shosetsu, la historia tiene lugar un 22 de febrero de 1803. Unos marineros encuentran un objeto extraño y lo sacan hasta la playa de Hara-Yadori. El barco era redondo y se asemejaba a una especie de Kou-Hako (caja utilizada para quemar incienso). Su diámetro era de unos tres metros, la parte superior del barco era de una especie de vidrio provistas de unas ventanas laterales de celosía, protegidas por una masilla impermeable de goma de pino. La parte inferior estaba reforzada por placas de hierro separadas. Dado que el vidrio era transparente, la gente podía ver el interior del barco, donde encontraron a una mujer con características extrañas. Su cabello y las cejas eran rojas y su cara de color rosa. Parecía que el cabello largo y de color blanco no estaba teñido.
La historia que cuenta el segundo libro, el Ume no Chiri, es prácticamente similar.
El 24 de marzo de 1803, un barco a la deriva llega hasta la playa de Haratono-hama. El barco era hueco y tenía forma de olla de arroz. La parte superior estaba pintada de negro y tenía cuatro pequeñas ventanas con celosía a los lados. La parte inferior del barco se veía reforzada con barras de acero. La altura del barco era de unos tres metros y medio por casi seis de diámetro.
Dentro de la embarcación se encontró a una mujer que parecía tener entorno a veinte años y que media aproximadamente un metro y medio, y su piel era blanca como la nieve. Su pelo largo colgaba vívidamente sobre su espalda. Sus rasgos faciales eran de incomparable belleza. Su ropa era irreconocible y extraña y su lengua no era entendida por nadie. En sus manos llevaba una caja de madera que cuidaba celósamente, sin dejar que nadie se acercara a ella.
El episodio de la misteriosa caja de madera, también se repite en el primer libro, además de algunas descripciones más, como que en el interior del bote había algo de comida y agua, y que también estaba lleno de inscripciones extrañas que nadie era capaz de comprender.
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Interesante y misteriosa historia ¿Verdad? Aunque posiblemente, todo tenga una explicación razonable. Probablemente las dos historias estén basadas en los titulares de un antiguo periódico prohibido en japón de principios del siglo XIX llamado Kawara y que, por lo que parece ser, era bastante sensacionalista. Con lo cual es posible que la historia original, basada a su vez en el antiguo folclore japonés de marineros náufragos sea más que dudosa. Aunque por otro lado hay otra explicación bastante más bonita. En Rusia, antiguos escritos relatan las costumbres y leyes que tenían algunos pueblos de las zonas más orientales, una de estas costumbres hablaba sobre lo que se solía hacer cuando una mujer era infiel a su marido. Estas antiguas leyendas cuentan que la costumbre era expulsar a esta mujer del pueblo, embarcándola sola en un pequeño bote y adentrándola en el mar a su suerte, pese a lo cruel que pueda parecer, el amante no corría mejor suerte, pues se dice que era decapitado y que su cabeza era metida en una caja que a su vez, era entregada a la mujer para que le hiciese compañia en su travesía.
Dado que la distancia desde las costas orientales rusas están bastante cerca de Japón, y de ser cierta la historia que se cuenta en estos libros. Es más que probable que esta mujer de cabellos rojos y piel blanca, que hablaba una lengua extraña y que portaba una caja de madera en sus manos fuese una de estas pobres expatriadas rusas.
En fin, lo mejor será que cada uno saque sus propias conclusiones y que no le demos demasiadas vueltas al asunto, pues lo realmente bonito del folclore es su misterio que, pese a lo mucho que nos empeñemos los hipotálamos curiosos, jamás será desentrañado.

Egrégores

Los Egrégores son pensamientos fuertemente proyectados, estan regidos por la Ley del Mentalismo.
Estos egrégores emanan una corriente magnética como un rayo de luz.
 
LA IMPORTANCIA DE  LO QUE PENSAMOS.
Los Pensamientos son energías que se acumulan en nuestros cuerpos y otra parte de ellos se expande y sale a la atmósfera. Son cuerpo, tienen masa y al salir de nuestro cuerpo mental adquieren vida, personalidad, son una entidad que entra a funcionar segun la dirección que les hemos dado, nuestro cuerpo humano no esta capacitado para ver a simple vista estas energías, sin embargo, si las sentimos y nos afectan, ya sea de forma positiva o negativa.
Existen dos tipos de PENSAMIENTOS: NEGATIVOS Y POSITIVOS.
LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS son opacos, de bajas sobras tonalidades, afectan adversamente al pensador y a todos aquellos a quienes van dirigidos, rodean al individuo que los emitio en una atmósfera siniestra, pesada, que entorpece su evolución ascensorial en todo orden, lo vuelven una persona desagradable, antipática, indeseable, da a su fisionomia una expresion amarga, lo afea, aleja de si los afectos, lo hace neurasténico crónico, así crea lo que llamamos EGREGOR NEGATIVO, sembrándole cada vez nuevos pensamientos depresivos que lo van envenenado.
Por el contrario, los PENSAMIENTOS POSITIVOS, siembran en nuestro subconsciente un semillero maravilloso, con vibraciones luminosas que salen de nuestro cuerpo mental estimulandolas en sentido positivo. Nos proporciona, salud, belleza, energia, etc.
Al descargar esta energía se convierte en materia.
Muy importante es saber que con la mente gobernamos las células de nuestro cuerpo. Lo que ocurre en nuestro cuerpo mental es un espejo: “tal como piensas, así eres”. Tanto el valor como el miedo son actitudes mentales.
LA MENTE CREA tiene el poder creador, vivimos en un Universo mental, creado por el Omnisciente, todo lo que el hombre va descubriendo y trayendo a realización ya existe en potencia en la Mente Divina.
La funcion de la MENTE es pensar, recibe la idea, esa mente estimula el campo emocional, nace el deseo de traerla a la manifestación, así el campo o cuerpo emocional, estimula a su vez al campo volutivo (voluntad) y lleva al cuerpo físico a la acción, para traer a realización la idea y plasmarla en algo tangible.
La mente gobierna las células de nuestro cuerpo y nada hay mas obediente que la materia.
 
EJEMPLO CLASICO DE UN EGREGOR NEGATIVO Y COMO AFECTA.
Alguien nos hizo, como se dice vulgarmente una CANALLADA, cuando se recibe logicamente nos indignamos y nuestra mente comenzamos a emitir pensamientos de IRA, de DESPECHO, deVENGANZA y hasta lo expresamos con palabras, en este momento sale de nuestro cuerpo mental una carga electronica (en la ciencia existe el electroencefalograma: aparato que registra en una cinta que al pensar emitimos ondas eléctricas) esa carga electrónica fue de caracter NEGATIVO y salio hacia el espacio donde se encontró con otras cargas afines, es decir, con ondas electronicas similares, pensamientos de odio, de tristeza, decepcionantes, etc. emitidos por otras personas y por simpatia se unió a ellas.
Estas fuerzas electrónicas negativas lanzadas al espacio inconscientemente, toma cuerpo y fabrica un ente de condición negativa, cargado de mala intención, de tristeza, de dolor, de odio, de todo orden negativo. Por correspondencia, este ente pertenece a quienes lo fabricaron y periodicamente regresa a ellos y les “recuerda” frecuentemente qué los hirió, acomplejo, etc., entonces se convierte en “UN RECUERDO” y se vuelve a sentir exactamente lo mismo que en un principio y hasta mas poderoso porque el EGREGOR SE FORTALECE, crece a tu costa y cada vez te domina más, haciendote tan fuerte que lleva al individuo hasta la locura o al suicidio, y este mismo mal lo esta recibiendo tambien miles de personas débiles quienes están bajo esta influencia de condiciones iguales, así se forma una CONCIENCIA COLECTIVA de tristeza, miedo, depresion y derrota.
De esta manera contribuimos con nuestra cuota mental al bien o al mal.
Por otro lado, esta influencia de Conciencia Colectiva Negativa, afecta de igual manera a Nuestra Madre Tierra, pues estas energías se concentran en su atmósfera y de alguna manera se manifiesta, en guerras, terremotos, desatres naturales, etc. Cuando pasa, no comprendemos que nosotros hemos contribuido a crear este tipo de fenómenos y luego preguntamos ¿porque? o echamos culpas a diestra y siniestra.
Otro efecto del egregor negativo es que vamos creando rencores y los vamos arrastrando en nuestro cuerpo etérico por centenares de vidas que a veces se manifiestan en enfermedades físicas y mentales.

Guardianes de la Matrix

 ¿Programan nuestra realidad otras inteligencias?

La posibilidad real de que seres más evolucionados que nosotros puedan haber creado ambientes de realidad virtual holográficos completamente inmersivos, nos hace reflexionar sobre quiénes podrían ser estos seres y cómo escapar de este simulacro en el que tal vez vivamos
Uno de los nuevos mitos en la era de la información es la Matrix. Más allá de la película que le da nombre a este sistema de realidad, la noción e intuición de que vivimos en una simulación o en un sistema de control similar a una prisión energética, cuyos barrotes a veces son invisibles o son programas en nuestra mente, no nace, ciertamente con la película de los hermanos Wachowski. Es resonante precisamente con una matriz de arquetipos que podemos trazar hasta la Cueva de Platón, el Maia o Samsara de la India y, en su más evidente acepción, en el gnosticismo, con su sistema de Arcones, o controladores planetarios.
También, como brillantemente reconecta Christopher Knowles, Matrix es un largo sendero que atraviesa –necesitando manifestar esta metáfora del control- la cultura popular en las últims décadas. Como si fuera una sofisticación del Nuevo Orden Mundial, de la distopia orwelliana de 1984, que también encarna en Alphaville (donde la inteligencia artificial ha hecho zombies de los hombres), este meme encuentra en la ciencia ficción su mejor expresión. Antecedentes como el episodio piloto de Star Trek, The Cage, donde tres individuos  (los eternos agentes/aliens/ángeles/arcones/) alteran la percepción de unos sujetos que están en una prisión, de forma similar a como las máquinas alteran la percepción de los hombres en The Matrix,Dark City, Ghost in the Shell, Neuromancer, VALIS,  también prefiguran a The Matrix –que encuentra su sustento filosófico en Cultura y Simulacro de Jean Baudrillard y que indirectamente tiene un paralelismo con el mundo del tonal de Carlos Castaneda, que a su vez es análogo al Mundo de la Representación de Schopenhauer y en la física cuántica al mundo del Orden Explicado de David Bohm. mientras están siendo usados como baterías. 
Ahora bien estas obras de ficción y filosofía son generalmente pensadas como alegorías, justamente como la alegoría de la cueva de Platón, en la que se representa al hombre como viendo solamente la sombra ilusoria del verdadero y luminoso mundo de las ideas.  Sin embargo, existe la posibilidad de que el mito y le metáfora oculten y codifiquen un conocimiento más profundo que la realidad que percibimos cotidianamente, justamente un vislumbre de lo que existe afuera de la Matrix (a la cual usaremos como sinónimo de un sistema de control de percepción a través de la simulación), la luz afuera de la cueva, el código fuente del cual está realidad es una representación.
En The Matrix, el protagonista, Neo, tiene varios de estos vislumbres que son momentos de consciencia-despertar (guíado por el dios hacker de los sueños (Morfeo-Juan el Bautista) y la Trinidad gnóstica) que vive dentro de la Matrix, a través de loops,  sincronías y fallas en el sistema: glitches (que básicamente revelan que habitamos una simulación de la misma forma que un sueño lúcido revela que estamos soñando). Christopher Knowles dice:
“Los avistamientos de OVNIs son una especie de glitches en nuestra matriz de realidad, sólo que nuestros Agentes han entrenado a las personas a la mayoría de las personas a ignorarlos (o programan a individuos inseguros a que hagan su trabajo por ellos).
“Como en la franquicia de Terminator, The Matrix está esencialmente usando robots como reemplazos de extraterrestres… en las que los Agentes son justamente los hombre de negro del folclor de la ufología y es toda la raza humana la que ha sido abducida”.
¿Hemos sido todos abducidos? Según la ufología los hombres de negro operan como una especie de misteriosos agentes de inteligencia que se aseguran de que cuando algo sucede que puede comprometer la integridad del programa virtual o que alguien trata de hackearlo, como el avistamiento de un OVNI o el encuentro con un alien, esto no ocurre. Esto muchas veces significa borrar la memoria de la persona que podría comprometer la Matrix o amenazarla de tal forma que en la práctica sea lo mismo.  Es interesante notar que la filosofía gnóstica, que convergue en Platón, dice que saber es recordar, y también que nacer es en buena medida olvidar el mundo de las ideas, el mundo más allá de la Matrix. “En los planetas olvidamos, en las estrellas recordamos”, dice el gnsoticismo.  Es decir, la Matrix es el olvido.
“Leí que los gnósticos creen que cuando nacemos se nos obliga a olvidar de dónde venimos de forma que podamos lidiar con el trauma de llegar a esta vida. Creo que esto es fascinante. Es como un río de olvido”, escribió Tom Yorke sobre el disco de Radiohead “Amensiac”.
¿Pero que es lo que olvidamos? ¿Quiénes nos hacen olvidar? ¿Y para qué nos hacen olvidar?  Una posibilidad desde la ontología cibernética es que lo que olvidamos es nuestro propio código, olvidamos cómo programarlo y que podemos programarlo. Olvidamos como activar la serpiente alada del árbol de paraíso, nuestro ADN que adentro contiene las llaves del Gran Arquitecto de la Matrix.
“En la medida en que muchos de nosotros evolucionamos a una vida virtual, experimentaremos cosas que aquellos afuera nunca entenderán. Y si podemos concebir de un ambiente virtual inmersivo (aunque no podamos crear uno del todo), no es difícil imaginar una raza con miles de años de ventaja (ni siquiera un parpadeo en noche cósmica del tiempo) que pueda transmitir estos ambientes a través de individuos aletaorios a través de medios interestelares”, dice Knowles en su blog Secret Sun.
Aquí entramos a esa velada dimensión del diseño de realidad, en la cual se nos presenta el reto de ver lo que esta afuera del castillo sin tener propiamente una ventana. Si bien se puede argumentar que no existe un diseño de realidad, que nuestra limitada percepción es un subproducto de la evolución natural, para algunos una examinación cuidadosa de las comisuras de la llamada realidad revela que esta exhíbe una especie de programación que sustenta en tenues líneas nuestra percepción de la misma, una especie de candado. Y que podríamos percibirla de una forma muy distinta; las sinconicidades, los fractales, la visiones psicodélicas y del tejido energético, revelan que lo que vemos es  una proyección superficial de un mundo más profundo y hermoso -el vacío radiante, Sunyata, la Totalidad Impliacda, la energía del punto cero-  al que podemos acceder dejándonos caer, como Neo, a través de la madriguera (vórtice) del conejo.
“El misterio no es lo que percibimos, es lo que nos hace percibir”, escribió Carlos Castaneda en voz de Don Juan Matus.  ¿Quiénes son los guardianes de nuestra percepción, los guardianes de la Matrix?
Según Jason Martell, los Annunaki, los dioses babilónicos que Zecharia Sitchin ha identificado como los antiguos astronautas creadores de la humanidad, tenían una clase sirviente llamada los Igigi, quienes bien podrían ser equivalentes a los llamados extraterrestres grises de la ufología, protagonistas de los casos de abudcción e imagen prototípica del moderno extraterrestre. Estas creaturas han sido descritas como androides biológicos. ¿Tienen algo que ver con los llamados seres inorgánicos que enfrentaba Carlos Castaneda como guardianes de las dimensiones de conocimiento nagual?

http://www.youtube.com/watch?v=9LGu3NULtTo&feature=player_embedded
“Es asombroso encontrar vívidas descripciones de extraterrestres  predatorios en textos que datan del siglo 4, pero las revelaciones de la Gnosis no son nada sino asombrosas. Algunos reportes de “Avistamientos de OVNIs”  sí existen, pero el material gnóstico de los Arcones no sólo presenta reportes. Explica sus orígenes en el orden cósmico, su naturaleza (inorgánica, imitativa, sin intencionalidad) su apariencia, sus tácticas y su actitud en torno a la humanidad y más.  Una solución más clara y coherente del “fenómeno” (el enigma OVNI ET) difícilmente podría imaginarse”, escribe John Lamb Lash, del sitio Metahistory.com
“El material de Nag Hammadi contiene reportes de experiencias visionarias de iniciados, incluyendo encuentros de primera mano con seres inorgánicos llamados Arcones. La enseñanza gnóstica explica que estas entidades surgieron en la primera etapa de formación del sistema solar, antes de que se formara la Tierra”…
Knowles apunta a que uno de los primeros episodios de Star Trek, se llamó “Return of the Archons”, en el que la inteligencia artificial actuaba de forma similar a los Agentes, manteniendo a las personas en línea con la realidad simulada. Acaso también similar a la entidad cibernética VALIS de Phillip K. Dick que proyectaba una realidad holográfica llamada la Prisión de Hierro Negro, por encima de la realidad gnóstica original.
El investigador francés Jacques Vallee, de forma similar, dice en su libro “Messangers of Decpetion” que los extraterrestres (o cyborgs) provienen del sistema planetario local y que el fenómeno es “un sistema de control espiritual” que se comporta como “un proceso de condicionamiento”. De igual forma los gnósticos dicen que los Arcones pueden afectar nuestras mentes con técnicas subliminales de condicionamiento.
¿Pero para qué afectar nuestra mente para que creamos y vivamos en esta matriz de realidad? Quizás porque, como en la película, de esta forma somos cultivados como una forma estable de alimento, quizás un alimento psíquico o energético. Una version apuntaba a que los Annunaki crearon o alteraron genéticamente al hombre para obtener oro fácilmente de nuestro planeta. Quizás esto es una metáfora, el oro que obtienen es nustro oro, nuestra energía, o detienen nuestra alquimia: la transmutación de nuestro cuerpo en oro y el estableciemiento de esta forma de un nuevo sistema en el planeta que no les permitiría gobernarnos y esclavizarnos metafísicamente.
Charles Fort escribió:
“Yo diría que pertenecemos a algo: Que una vez este planeta era tierra de nadie,  que otros mundos exploraron y colonizaron aquí, y pelearon entre sí por la posesión, pero que ahora pertenece a algo: Ese algo es dueño de la Tierra –y todos los demás están advertidos”.
Esta es la oscura visión de la humanidad como ganado, críada para alimentar a una inteligencia superior que dentro de su propia alberca virtual es invisible. Y, sin embargo, esto no necesariamente es tan devastador e inconsolable. Quizás la Matrix es un experimento, no solamente el atroz experimento de una entidad o un grupo de entidades vampíricas que se alimentan de nosotros, tal vez el experimento del universo mismo o de una entidad que se transparenta en su propia matriz de realidad y que permite, es más, que motiva, a que observemos su diseño y salgamos de este constructo para seguir jugando a la creación, con su divina fricción entre las fuerzas primordiales. Porque si descubrimos que esta realidad es un simulacro, que la realidad puede ser simulada, puede ser programada, nos convertiremos en él, en esa realización seremos también el Arquitecto y esto es quizás parte del plan o, de otra forma, lo que debemos hackear.
Chistopher Knowles en su serie “Astrognostics”, en la cual hemos basado este artículo, recalca que Keanu Reeves, (lider de la banda DogStar en referencia a Sirio) “Neo”, el hombre que sale de la Matrix, es también Ki-Anu:
“Ki es la diosa sumeria de la Tierra. En la mitología sumeria, ella es la hija de Nammu, diosa del mar primordial… ella es la esposa/hermana de Anu, dios del cielo, y  madre de los Annunaki, incluyendo a Enlil, dios del aire. Ki eventualmente fue suplantada por Ninhursag, como la diosa madre. Su nombre significa “tierra”.

Estos bits sincromísticos pueden ser o no ser casualidades, pero si nos dejamos ir, podemos ver que Ki-anu-Neo representa la alqumia del hombre divino con la mujer divina, la unión entre el sol y la tierra, quizás una especie de puente clave a través del cual el nuevo hombre puede despertar del control ancestral hacia la nueva era en que encuentra el paraíso –el Logos de Sophia- detrás de las barras de bits de la Matrix.



Vivimos en una simulación hecha por computadora?


Las matemáticas detrás de la Matrix
Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, expone las bases científicas para la creación de una experiencia humana totalmente simulada y explora las posibilidades de que vivamos dentro de una simulación computarizada generada por seres del futuro

Una simulación computarizada suficientemente poderosa sería indistinguible de la realidad para nuestro cerebro. En un  universo tan vasto como el nuestro, es probable que llegue a existir un poder computacional capaz de realizar dicha simulación. Así que en teoría es plausible que habitemos en una simulación sin poder saberlo (salvo por métodos no ordinarios de conocimiento).
La historia de Siddartha narra que antes de la iluminación este joven brahmán —que lo mismo experimentó el ascetismo que participó en épicas farras (sexo, drogas y gnosis)— descubrió que la realidad que percibimos es una ilusión (samsara o maia) y a partir de esto, sine qua non, pudo alcanzar un estado de conciencia elevada.  Es muy probable que si los viejos textos de la India tuvieran conceptos como simulacro, computación, animación, holograma, esta ilusión habría sido descrita en estos términos. No es casualidad que la diosa Maia, la diosa de la ilusión en la cosmogonía hindú, se haya transformado en nuestro actual concepto de la Matrix —un trazo etimológico de ciencia ficción que convierte la ilusión de la materia en el sueño de la mente. Quizás no sea insignificante que en Grecia, Maia, ascendida a las Pléyades, sea la madre de Hermes, el hacker por antonomasia,  el Neo histórico, que en su cuerpo esotérico deja las llaves para escapar de la Matrix.
Pero más allá de la especulación mítico-religiosa, esta simulación computarizada intuida por el misticismo encuentra actualmente su soporte teórico en las matemáticas y en la filosofía de la ciencia.
Nick Bostrom, director del Instituto para el Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford, explora de manera fascinante en su trabajo seminal “Are you living in a computer simulation?” la posibilidad de que vivamos en una simulación computarizada.
La tesis de Bostrom plantea básicamente que si en el futuro, según suponen muchos científicos y futuristas, es posible que existan grandes cantidades de poder computacional, quizá estas generaciones futuras  realicen simulaciones detalladas de sus ancestros en sus supercomputadoras. Simulaciones realizadas con dicho recursos permitirían personas simuladas conscientes que serían suficientemente finas y contarían con conocimientos avanzados del funcionamiento de la mente para simularla. El poder computacional de estas generaciones futuras les permitiría realizar miles y miles de simulaciones por lo cual se podría suponer que la vasta mayoría de las mentes no pertenecen a la raza original sino a la raza “simulada”.
Bostrom fundamenta su teoría en la idea de la “independencia de substrato”, según la cual los estados mentales pueden producirse en una amplia clase de substratos físicos. “Si un sistema implementa las estructuras y procesos computacionales correctos puede ser asociado con experiencias conscientes. No es una propiedad esencial de la consciencia ser implementada en una red bioneuronal basada en el carbón dentro de un cráneo: en un principio procesadores basados en el silicio dentro de una computadora podrían hacer el truco”.
Para reproducir experiencias subjetivas solo se necesitaría replicar los procesos computacionales estructurales del cerebro humano al nivel de sinapsis individuales. Computadoras cuánticas, computadoras de materia nuclear o de plasma, podrían en teoría replicar estructuralmente estos procesos cerebrales a microescala.
Una maduración tecnológica haría posible convertir planetas enteros en poderosas supercomputadoras. Una civilización posthumana con estas capacidades podría descubrir nuevos fenómenos naturales y trascender los paradigmas actuales de la física.
Actualmente se calcula que el poder computacional del cerebro humano es de f ~10^16-10^17 operaciones por segundo. Simular el medio ambiente además de  la mente, requeriría poder computacional adicional. Aunque simular el universo entero a un nivel cuántico es prácticamente imposible según nuestros conocimientos actuales, realizar un simulación realista de la experiencia humana no serían imposible para una civilización posthumana. Especialmente si se toma en cuenta que esta simulación solo requeriría generar un ambiente en el que los humanos simulados no noten irregularidades en su diseño. La estructura microscópica dentro de la Tierra podría ser omitida. Objetos astronómicos distantes podrían ser representaciones altamente comprimidads: la verosimilitud se extendería a la angosta banda de las propiedades que podemos observar desde nuestro planeta o desde una nave dentro de nuestro sistema solar y a nuestra limitada capacidad de percepción sensorial. Algunos objetos o ambientes podrían ser simulados  ad hoc para ahorrar poder computacional, de la misma forma que dentro de los videojuegos modernos a veces el usuario se mueve más rápido de lo que la tarjeta de video tarda en renderear el escenario.  Esto podría explicar fenómenos engañosos dentro de la física cuántica como por qué las partículas tienen una posición indeterminada hasta que son observadas e incluso las percepciones místicas y psicodélicas (que en lenguaje de programación podríamos llamar glitches o loops) en las que se entreve la naturaleza de simulación o el código mismo con el que se ha realizado el simulacro. (Curiosamente el detector GEO600 del Fermi Lab, buscando ondas gravitacionales, se encontró con un punto donde el espacio-tiempo deja de comportarse como un continuum suave y fluido y se disuelve en un grano o, en otras palabras, se pixelea. Esto ha llevado a algunos físicos a formular la teoría de que el universo en el que vivimos es una holograma, y lo que experimentamos, en 3D, es la proyección de algo que está sucediendo en una lejana superficie bidimensional.
Por otra parte, un simulador posthumano tendría suficiente poder computacional para rastrear a detalle las creencias y los estados mentales de todos los cerebros humanos en todos los momentos. De esta forma podría saber si un humano está por hacer una observación del mundo microscópico o de algún aspecto de la simulación que no es simulado permanentemente y llenarlo con suficiente detalle en el momento de la observación según sea necesario. Si algún error ocurriera, el director de la simulación podría editar los estados cerebrales antes de que se den cuenta de la anomalía y echen a perder la simulación. Aunque la misma simulación podría en su programación permitir a algunos humanos, según ciertos algoritmos condicionales, observar la naturaleza del mundo en el que viven. Incluso es posible que los mismos simuladores —a la manera de Avatar— participen veladamente dentro de la simulación para impedir que los humanos simulados descubran el simulacro o quizás para dirigir el orden de las cosas hacia un estado deseado.
Bostrom calcula que ~10^33 – 10^36 operaciones por segundo serían suficientes para simular la historia entera de la humanidad, aunque para un estimado más preciso es necesario obtener una mayor experiencia en los mundos de realidad virtual.  Una computadora con la masa de un planeta puede realizar 10^42 operaciones por segundo y eso asumiendo que se contara apenas con los diseños nanotecnológicos ya conocidos.  Un sola computadora podría simular toda la historia mental de la humanidad usando solo una milloneésima parte de su poder computacional. Una civilización posthumana podría construir grandes cantidades de estas computadoras planetarias, por lo cual podrían estar corriendo numerosas simulaciones a la par.
Adicionalmente a las simulaciones de ancestros, se podrían estar realizando simulaciones más selectivas que incluyen grupos pequeños  de humanos o incluso un solo individuo (de forma similar al experimento realizado en el libro A Maze of Death de Phillip K. Dick). El resto de la humanidad estaría compuesto por zombies holográficos —simulados a un nivel suficiente para que las personas totalmente simuladas no descubran que hay algo sospechoso. Estas mentes parcialmente simuladas estarían programadas exactamente con la misma información que los humanos completamente simulados para responder a la visión del mundo y a las experiencias de “los personajes principales”, creando la más aterradora pesadilla ontológica solipsista.
“Si estamos viviendo en una simulación, entonces el cosmos que estamos observando es apenas un pedazo pequeño de la totalidad de la existencia física. La física en el universo donde la computadora está situada puede o no corresponder a la física de la simulación que genera esta computadora. Aunque el mundo que vemos es en cierta forma ‘real’, no está localizado en el nivel fundamental de la realidad”, dice Bostrom.
Aún más espectralmente cautivador, una civilización posthumana podría generar sus simulaciones con computadoras construidas en mundos simulados. Estas máquinas virtuales podrían a su vez simular otra máquina virtual y así sucesivamente con numerosas iteraciones (fractales digitales del diseño holográfico).  Si esto es así podríamos sospechar también que los seres que operan nuestra simulación son también simulaciones y sus creadores también simulaciones y así sucesivamente, cuasi ad infinitum (el laberinto de la máquinas autorreplicantes y de la realidad fantasmagórica).
(Por si esto fuera poco, programas de inteligencia militar en Estados Unidos han desarrollado tentativamente el plan de crear una simulación dentro de la simulación VER LOS PLANES PARA LA MATRIX DE LA VIDA REAL)
Los posthumanos operando una simulación serían como dioses en relación con las personas habitando la simulación: “los posthumanos crearon el mundo que vemos; tienen inteligencia superior; son omnipotentes en el sentido en el que pueden interferir en el proceder de nuestro mundo incluso en formas que violan nuestras leyes físicas; y son omniscientes en el sentido en el que pueden monitorear todo lo que sucede”. Lo simuladores podrían ser no solo los dioses de nuestra historia mental pasada, sino los extraterrestres de nuestro futuro. Los arcones de la filosofía gnóstica, reguladores planetarios que controlan el destino de un mundo el cual han imbuido con su personalidad. Los reptileanos de la cosmogonía new age, los guardianes de la Matrix. Es más, los dioses podrían ser computadoras, sistemas de información como la supercomputadora cósmica del futuro de Phillip K. Dick, VALIS, la cual proyecta una realidad holográfica que nos hace pensar que la historia sigue su curso cuando en realidad el mundo llegó a su fin.
En un mundo simulado tendríamos que considerar que nuestras acciones podrían ser recompensadas o castigadas, acaso bajo el criterio moral de los simuladores, el cual puede estar embebido en el código de la simulación de manera ubicua y uniforme. Nuestras acciones podrían determinar lo que nos sucede dentro de la narrativa de la simulación, no necesariamente por una decisión arbitraria de un dios del la simulación, sino por el mismo algoritmo de la simulación, una especie de coeficiente matemático kármico que toma en cuenta toda la computación del universo-simulacro de forma no-local (similar al concepto de los registros akashicos) y recrea permanentemente ese universo-simulacro conforme a  la interacción de nuestras acciones con el código del simulacro. De esta forma todo lo que hacemos estaría indisociablemente ligado con toda la simulación: el universo entero respondería reprogramándose para continuar con alta fidelidad nuestra narrativa dentro del simulacro, lo que explicaría la sensación de interconexión total, las sincronicidades y demás descripciones de la mística ancestral y de la física cuántica actual. En este sentido, es posible concebir una vida después de la muerte en el simulacro: el despertar de la conciencia búdica o la iluminación podría ser una operación matemática. El punto en el que la simulación calcula que el ser simulado ha logrado realizar cierta cantidad  de operaciones, lo cual puede traducirse en un coeficiente o puntaje ligado a su capacidad de generar por sí mismo otras simulaciones —esto es, un modo de la simulación de autorreproducirse hasta el infinito. “No puedo entender lo que no puedo crear”, decía el brillante físico Richard Feynman. En este sentido entender que se vive en una simulación y crear una simulación son parte del mismo proceso, cuya analogía más clara probablemente sean lo sueños lúcidos: cuando una persona descubre que está soñando, en ese mismo momento se da cuenta de que puede crear lo que le sucede dentro de ese sueño.

Universo diseñado (por quién?)

La física actual postula la posibilidad de que vivamos en un universo de diseñador, no dios, sino una civilización un poco más avanzada que la nuestra capaz de crear agujeros negros y manipular las leyes físicas... diseñar un nuevo universo podría ser al final la única forma que tiene la evolución de seguir.

Tal vez no sea necesario ser dios para diseñar un universo, con un poco de evolución y tecnología es posible crear, al menos conforme a las bases de la física actual, un universo, el cual podría estar precisamente diseñado para alojar vida inteligente. Es más, es probable que estemos ya viviendo en un un universo diseñado y que el sentido profundo de nuestra evolución sea llegar a crear un nuevo universo, para que la vida inteligente pueda seguir existiendo.
El profesor de astronomía de la Universiada de Sussex, John Gribbin, argumenta que los creadores eran más parecidos a los hombres que a dios, en el sentido de que una civilización no mucho más avanzada que la nuestra podría empezar a jugar con la idea de diseñar universos.
La cuestión involucra la aceleración de partículas, algo similar al Gran Colisionador de Hadrones, el cual algunas personas un poco fanáticas creían podia destruir el universo, según Gribbin, esto no es posible con esta máquina de Pandora, pero si crear un pequeño agujero negro artificial, demasiado pequeño para engullir un átomo.
Crear un nuevo universo solo requeriría una máquina un poco más sofisticada y poderosa que el Gran Colisionador de Hadrones. Esto es posible ya que, como hemos reportado aquí, los agujeros negros podrían ser portales a otras regiones de tiempoespacio. Y, segundo, ya que la gravedad curiosamente tiene energía negativa, no se necesita nada de energía para crear un universo. Aunque existe una cantidad colosal, casi infinita de energía en cada partícula de materia, esto se balancea con la negatividad de la gravedad. Es decir, en potencia cada cosa acoge un universo.
Los agujeros negros son relativamente fáciles de hacer. Para cada objeto hay un punto crítico, conocido como el radio de Schwarzschild, en el que su masa se convierte en un agujero negro. El radio de Schwarzschild del Sol es de dos millas o 1/200,000 de su tamaño actual. Para que la Tierra se convierta en un agujero negro se tendría que comprimir más que una bola de ping pong.
El agujero negro que podría ser creado con un acelerador de partículas sería muhco más pequeño. Pero debido a la energía negativa de la gravedad, no importa que tan chico es un agujero negro, de todas formas tienen la posibilidad de inflarse y expandir en sus propias dimensiones sin devorar las nuestras. Esta expansion fue justamente la que hizo nuestro universo en el Big Bang, explotando de un punto infnitesimal de materia a un cosmos en todo su esplendor.
El físico de MIT, Alan Guth, fue quien ideó la hipótesis del universo inflacionario que ho yes aceptada por la mayoría de los físicos (aunque recientemete se esbozó la teoría de un universo sin Big Bang). Guth conlcuyó que en prinicipio la creación de un universo en el laboratorio es posible bajo estas leyes físicas.
Gribbin plantea la pregunta de que esto no sólo es posible sino probablemente ya haya ocurrido y vivamos en el universo de un diseñador.

Para llegar a donde estamos no es necesaria la inclusión de un a figura divina, la evolución natural es suficiente, sin embargo, nuestro universo admite la posibilidad de un diseñador de universos inteligentes. La física moderna sugiere que nuestro universo podría ser parte de un supersistema multiverso, donde diferentes regiones de tiempoespacio pueden tener diferentes propiedades físicas (la gravedad, el elegante pegamento cósmico, podría ser más fuerte o más débil en ciertos universos). Si nuestro universo es la obra de una civilización tecnológicamente avanzada en otra parte del multiverso, el diseñador podría ser responsable del Big Bang pero nadas más (un diseñador que no puede intervenir en su creación, como el Dios de la literaturea que se lima las uñas mientras el caos y el cosmos se debaten, detrás de la pantalla de un agujero negro).
TRES NIVELES DE DISEÑO CÓSMICO
Si los diseñadores hacen universos manufacturando agujeros negros existen trse formas en las que podrían operar según su avance tecnológico.
La primera es recrear un agujero negro sin influenciar las leyes del nuevo universo. Un nivel al que se acerca la humanidad, como sucede en la novela Cosm de Gregory Benford, en la que una investigadora se encuentra con un universo nuevo del tamaño de una bola de béisbol después de que explotará un acelerador de partículas. El encuentro con el otro absoluto e insondable, un Aleph que nos puede mirar.
El segundo nivel sería el de una civilización manipulando las propiedades de un universo bebé en cierta dirección, podría ser posible alterar un agujero negro de tal forma que la gravedad fuera más fuerte que en el universo madre, sin que los diseñadores tuvieran un control preciso.
El tercer nivel de esta escuela de diseño cósmico, involucraría la habilidad de establecer parámetros precisos, de esta forma diseñar en detalle (como los fractales que vemos o la información holográficamente contenida en cada parte, una fina firma de un co-demiurgo esteta). Gribbin cree que nuestro universo sería el resultado de un diseño así. Una analogía sería los bebés de diseño en los que se puede manipular el ADN para obtener un ‘niño perfecto’, una civilización avanzada podría maniuplar las leyes de la física para obtener un universo perfecto (un universo perfecto sería aquel en el que las condiciones estuvieran dadas para que se creara inteligencia capaz de crear otro universo).
Crucialmente, no sería posible que los diseñadores interfieran con el universo nuevo una vez formado, de su concepción o Big Bang, cada universo sería su propio universo. (Al menos de que se hayan diseñado universos cuyas leyes físicas de alguna forma desconocida permitan viajar a través de agujeros negros como partículas de luz consciente o algún tipo de tecnología interversa).
Para que una civilización diseñe un universo lo único necesario es que la evolución ocurra naturalmente en el multiverso, hasta que, al menos en un universo, la inteligencia llegue a nuestro nivel. Desde esta perspectiva de semilla los diseñadores crean los suficientes universo con las condiciones evolutivas para que los universos como los nuestros se generen y de esta forma los universos “inteligentes” se proliferen al punto de que los universos “sin inteligencia” sean una minoría en ese palacio de puertas cerradas con llave que sería el multiverso. En este sentido de propagación evolutiva de la inteligencia universal, sería mucho más probable que los universos fueran de diseño que “naturales”, sin diseñador.
Esta idea, nos dice Gribbin provee la mejor solución a la pregunta de Einstein, de que “lo más incomprensible del universo es que sea comprensible” para la mente humana, el universo humano sería comprensible porque podría haber sido diseñado por seres inteligentes, hasta cierto punto similares a nosotros, que embebieron a distancia su conciencia seminal. En un sentido amplio el otro nosotros estaría detrá de este universo.
El astrónomo Fred Holyle rechazaba la teoría del Big Bang como una explosion que azarosamente produjo sistemas solares, ecuaciones fractales, y acalló en la conciencia humana pese a que las probabilidades matemáticas para que se diera la física que permite la evolución de la vida son infinitesimales. Esto es en parte el prinicipio antrópico en el que las leyes de la física paracen casi conspirar por su incredible precisión para permitir la vida orgánica inteligente. Gribbin cree que Hoyle estaba en lo cierto y que el universo ha sido creado, no en la imagen de dios, sino en al imagen de sus diseñadores.

Más allá de que esta ecuación de diseñadores aún admite la existencia de Dios, como motor primero, similar a la filosofía de Aristóteles, donde una fuerza primordial echa andar todas las demás, la teoría encaja con una vision de transevolución y sobrevivencia de la vida y la inteligencia. Después de todo, nuestro universo podría ser finito, las estrellas y los planetas que nos dan energía para vivir por temporadas astronómicas desaparecerán, ya sea por la expansión que desintegrará las molécula o por una gran implosión. En algún momento una civilización altamente evolucionada se enfrentaría con la amenaza de desaparecer y la única forma de seguir existiendo, de una forma anti-egoísta, con la vida misma manifestando su inercia, sería crear otro universo acondicionado para que la vida inteligente pueda surgir: una especie de paternidad teleológica.
En este sentido el diseño de este tipo de diseñadores cósmicos seguramente llevaría su sello, su firma de perpetuidad, la cual seguramente sería cifrar en su universo el desenvolvimiento de los factores físicos que permiten en la nueva vida la conciencia de su diseñador y de diseñar. Los diseñadores harían universos para que los universos se sigan haciendo infinitamente (además del obvio place holoorgásmico de crear un universo). Nosotros estaríamos aquí para obtener la tecnología evolutiva necesaria para diseñar un nuevo universo. Esta sería una escuela, en este momento ya, de diseñar universos. Una profunda intuición que se revela en el corazón de la materia y del instinto (infinito) de ser creando:
“Una pequeña partícula de la Piedra Filosofal, si se vierte sobre la superficie del agua, según un apéndice sobre la sal universal de Herr von Welling, inmediatamete empezará un proceso de recapitulación en miniatura de la historia del universo, ya que instantáneamente la tintura -como los Espíritus de los Elohim- se agita sobre el cuerpo del agua. Un universo miniatura se forma el cual, según afirman los filósofos, en verdad surge del agua y flota en el aire, en el que pasa por todos los niveles de desarrollo cósmico y finalmente se desintegra”, Manly P. Hall, The Secret Teachings of All Ages.