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Pirámides en China

China oculta sus pirámides

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¿Pensabas que la pirámide de Giza era la más grande del mundo?

A finales de la II Guerra Mundial el piloto de la US Air Force James Gaussman realizaba una misión de abastecimiento de víveres y provisiones a fuerzas del ejército chino. Pero el motor de su aparato empezó a tener problemas mecánicos que aconsejaron regresar a su base en Assam (Norte de la India). Para mayor seguridad y tras corregir el rumbo, el avión de James Gaussman hizo el viaje de regreso a baja altitud. Después de sobrepasar la ciudad de Xi’an y con rumbo Sur-Oeste, apareció ante su vista una gigantesca pirámide. Gaussman no salía de su asombro, y tras hacer varias pasadas sobre la pirámide tomó varias fotografías que, junto a un detallado informe, entregó a sus superiores nada más llegar a la base aérea de Assam. Este incidente quedó olvidado en los archivos de las fuerzas aéreas americanas. Cuarenta años después volvieron a salir a la luz pública gracias al escritor australiano Brian Crowley, que publicó una de las fotografías de Gaussman en uno de sus libros.
Pero no era el primer incidente de esta clase que se producía por parte de pilotos sobre el espacio aéreo de China, ni tampoco el último. En marzo de 1.947, finalizada la contienda mundial, el diario New York Times hacía referencia a un avistamiento efectuado por el Coronel Maurice Sheehan desde su avión, en el cual y siempre según las declaraciones del militar, llegó a sobrevolar una gigantesca pirámide que alcanzaría los 300 metros de altitud, siendo cada uno de sus lados de 450 metros. De ser cierta esta información nos hallaríamos ante la mayor pirámide del mundo, destronando por K.O. a la mismísima Gran Pirámide de Giza en Egipto con sus 147 metros de altura y los 320 metros de cada uno de sus lados, 202.500 metros cuadrados de superficie de la pirámide china contra los 52.900 metros cuadrados de la Gran Pirámide egipcia. Existen numerosas denuncias de la presencia de pirámides sobre territorio chino realizadas por numerosos pilotos, e incluso fotografías realizadas más recientemente por satélites espías americanos. Pero las autoridades chinas siempre han negado incomprensiblemente la existencia de estos monumentos.
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A comienzos del siglo XX, diferentes exploradores y comerciantes como los alemanes Frederick Schroeder y Oscar Maman dieron testimonio de la presencia de no una, sino numerosas pirámides alrededor de la ciudad de Xi’an, haciendo especial hincapié en una de ellas, una construcción colosal que al igual que el testimonio del piloto norteamericano Maurice Sheehan, alcanzaba los 300 metros de altitud y algo más de 400 metros de lado. Según información recogida de algunos de sus acompañantes nativos, esta construcción tenía más de 5.000 años. Poco después Segalen, otro explorador alemán, alcanzó en 1.913 la que al parecer fue la Pirámide del Emperador Shi Huang-ti, el mítico Emperador Amarillo. En su diario anotó que la pirámide alcanzaba los 48 metros de altura y cada uno de sus lados tenía 350 metros. Del mismo modo constató la presencia de otras muchas pirámides más, algunas de enorme tamaño y de una antigüedad imposible de calcular.
A pesar de toda negativa del gobierno chino a que se investigue la presencia de estas pirámides, existe suficiente documentación histórica que conduce a la posibilidad de que algunas de estas construcciones fuesen realizadas durante el siglo III a.C. y más concretamente durante el período de reinado de Shi Huang-Ti de la Dinastía Qin (259-210 a.C.). De este personaje de leyenda, apodado el Emperador Amarillo, se ha escrito todo tipo de historias y fantasías. Pero lo que sí es cierto es que durante su gobierno, iniciado a la temprana edad de 13 años, fueron realizadas las mayores y más importantes construcciones de la historia de China. A él le debemos la edificación de la Gran Muralla China o el Ejército de Terracota desenterrado en su mausoleo, compuesto por 8.000 estatuas humanas, cada una con sus rasgos propios y docenas de caballos y carros descubiertos en 1.974. Pero tal vez una de sus más espectaculares obras fue la que describe el historiador chino Sseuma Ts’ien (135-85 a.C.). En ella empleó a 700.000 trabajadores en la construcción bajo una gran pirámide en el Monte Lishan de su tumba, cerca del mausoleo donde fue descubierto el Ejercito de Terracota. Bajo la pirámide, cientos de metros de galerías y pasillos repletos de los más increíbles tesoros rodeaban la cámara funeraria del emperador. Ordenó posteriormente recubrir toda la construcción de tierra y colocar plantas sobre ella para poder camuflarla como una elevación natural del terreno. Según Sseuma Ts’ien la pirámide alcanzaba los 48 metros (los mismos que Segalen dejó anotados en su diario en 1.913).
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El inicio de la historia imperial china data del año 2197 a.c , con la dinastia “hia”. Se sabe que antes de eso china estaba regido por una especie de sistema feudal, (época de la cual tampoco se tiene mucha información), pero desde ese punto en el tiempo hacia atrás no se sabe prácticamente nada…la única fuente de información que hay al respecto son las leyendas del folklore chino, que nos hablan de soberanos maravillosos y poderosos reinos mucho antes de los emperadores, situados en fechas que la ciencia oficial tacha de fantasiosas…
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A principios de los 80 una expedición inglesa se adentro furtivamente a la zona de Xiang restringida por el gobierno con el fin de realizar análisis a la pirámide…se tomaron muestras del suelo y se descubrió una entrada tapada por una enorme losa cubierta de tierra y pasto…pero el hallazgo mas sorprendente lo hallaron en una excavación realizada en uno de los costados de la pirámide; de la fosa extrajeron una daga cubierta de herrumbre. Días mas tarde en el Museo de Londres la daga fue cuidadosamente analizada…los análisis arrojaron una fecha de ¡8.000 años de antigüedad sobre el objeto!
En 1990 una expedición buscaba fósiles de dinosaurios en una zona cercana a una pirámide. De pronto dieron con un antiguo cofre deteriorado por los siglos…en el interior hallaron una vieja tela, esta envolvía un objeto de metal…era una especie de cetro finamente labrado, y aunque parecía muy antiguo la herrumbre que lo cubría era muy poca, la analizarlo junto con la tela y el cofre y todos dieron una antigüedad entre 10.000 y 8.000 años de antigüedad. Además no se pudo identificar el metal del que estaba forjado el cetro…habían dado con un material desconocido por la ciencia moderna…
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El Sol es Frío (Pruebas Científicas)



La ciencia "oficial" manipuladora oculta que el Sol realmente es frío.
Como prueba real, el espacio exterior expuesto a los rayos del sol sin ningún bloqueo de la atmósfera es extremadamente frío a aproximadamente 3 o K (-273 o C), el agua se congela a aproximadamente 4 o C. ¿Por qué no es extremadamente caliente, ya que cuando el sol es resplandeciente, en verano por ejemplo, y no hay nubes es caliente afuera? El calor es causado por una reacción térmica entre los rayos del sol y el aura electromagnética planetaria, las líneas de Van Allen o los campos morfogenéticos de la materia como es enseñado en la antigua sabiduría arcana (1) y en el libro Telos (2).

>Pregunta:
Si ponemos un termómetro en el Espacio con ninguna otra fuente de luz o calor alrededor y absolutamente sin ninguna radiación de fondo allí, ¿qué leería?  ¿Sería la temperatura realmente fría? 

>Respuesta:
"Sí, sería realmente fría.  La temperatura mide la energía por "grado de libertad" (por ejemplo, la manera en que algo se puede mover) de cualquier molécula que pueda estar por ahí.  De hecho se pone tan frío que las moléculas hasta se paralizan, entonces ésta es la temperatura de "cero absoluto".  En la Escala de Temperatura Celsius (por ejemplo, el agua se congela a 0, e hierve a 100) esto sucede a -273 o C. 

"Usualmente usamos la escala de temperatura Kelvin, en donde el Cero Kelvin es esta temperatura de "cero absoluto",  o -273 o C. El agua se congela a +273 o Kelvin y el agua hierve a  +373 o Kelvin.
"Si pusiéramos un termómetro en el espacio más oscuro, con absolutamente nada alrededor, primero tendría que enfriarse. Esto podría tomar un largo tiempo.  
Una vez que se enfriara, leería 2.7 o Kelvin.  Esto es a causa de los "3 grados de radiación de microondas de fondo."  No importa a dónde vaya, Ud. no puede escapar de ella -- está siempre allí."

Respuesta de Jonathan Keohane Astrónomo de Alta Energía (Ask a High-Energy Astronomer.)


Usualmente los iones y electrones en el espacio están íntimamente mezclados en una "sopa" que contiene cantidades iguales de cargas positivas y negativas. Tal mezcla es conocida como plasma (el mismo término tiene un significado diferente en medicina; (véase la historia del plasma). En muchos aspectos se comporta como un gas, pero están presentes fuerzas eléctricas y magnéticas, las propiedades adicionales se ven claramente, bastante a diferencia de gases ordinarios.
La ionosfera de arriba de nuestras cabezas es un plasma.  A diferencia del aire, conduce electricidad, y de hecho, la ionosfera en las regiones polares lleva grandes corrientes eléctricas, como es discutido en una sección posterior.  La conductividad eléctrica de la ionosfera, a diferencia de la de los metales o el agua de mar, es muy influenciada por el campo magnético de la Tierra.  Es un plasma algo especial, porque la ionosfera también contiene un bastante alto número de moléculas atmosféricas con las cuales los iones y electrones constantemente colisionan.
En el viento solar, en contraste, las colisiones son extremadamente raras.  Si éste fuera un gas ordinario, o si la Tierra careciera de un campo magnético, el viento solar habría penetrado toda la vía hasta el tope de la atmósfera y habría fluido entonces alrededor de la Tierra, en la manera en que el agua fluye alrededor de una roca en una corriente. Algo así de hecho sucede en el planeta Venus, el cual no parece tener su propio campo magnético. En la Tierra, sin embargo, un campo magnético fuerte confronta al viento solar, formando un obstáculo mucho más grande que la Tierra en sí misma.  Porque el viento solar es un plasma, es forzado al desvío alrededor del campo de la Tierra, creando una gran cavidad blindada alrededor del planeta, "la magnetosfera".
La explicación de los fenómenos espaciales por tanto, requiere de un buen entendimiento de la física plasmática.  Desafortunadamente, ningún laboratorio puede duplicar las grandes dimensiones y la muy baja rata de colisión de las partículas que se encuentra en los plasmas espaciales.  El comportamiento de tales plasmas algunas veces se puede simular por computadores, pero últimamente, para discernir qué pasa realmente, uno debe enviar instrumentos al espacio y estudiar sus observaciones.

 >Pregunta:  Si el espacio es frío, ¿cómo entonces los científicos miden la temperatura del sol?.

>Respuesta: Los científicos miden la temperatura sobre el sol examinando su color.  Justo como una barra de hierro caliente cambia de color rojo a "blanco" a medida que se calienta la barra.  Para mí esto es la misma cosa que concluir que el sol rota alrededor de la Tierra porque parece elevarse en el Este y ponerse en el Oeste, o que la Tierra es plana por la forma en que se mira desde la superficie. Porque el hierro cambia de color cuando se calienta, y porque vemos esos colores del hierro caliente en el sol, la conclusión es que "el sol se comporta como hierro y es caliente" y que los colores que supuestamente emite son un fiel indicativo de la temperatura en sus varios puntos.  

>Pregunta: ¿Esto no es pensar aún con la "mentalidad de la Tierra plana"?.

>Respuesta: En vez de sacar conclusiones facilistas como lo suele hacer la ciencia oficial, lo más coherente sería enviar una sonda espacial al sol y medir su temperatura.  El dilema es cómo medir la temperatura sin afectar la medida por la reacción del instrumento con los rayos solares. Pero, obviamente la ciencia ya se decidió por la idea del Sol caliente y le parecería tonto retar esta idea. 
Una buena explicación que concluimos con otros compañeros astrónomos y astrofísicos es que la alta concentración fotónica emitida como luz hace creer que esta luz viene de combustión cuando en realidad viene de "excitación" atómica en el plasma; Estamos convencidos de esto, de hecho muchos de los científicos que oficialmente optan por el Sol caliente, en "off the record" confiesan ser realmente partidarios de la excitación atómica en el plasma, pero no quieren perder el empleo, ni ser ridiculizador por los poderes reinantes ni los medios de comunicación.
Prosigue la explicación:
Los rayos solares una vez que alcanzan la Tierra crean calor sobre la materia.  Detrás de un árbol, por ejemplo, la temperatura es más fría porque los rayos solares no interactúan directamente con los campos morfogenéticos de la materia de partículas de nuestros cuerpos, sino mediante radiación (refracción).  En el espacio exterior la estación espacial y los astronautas expuestos a los rayos solares experimentan una temperatura de aproximadamente 200oC ya que no hay nubes que desvíen o refracten los rayos.  En el lado oscuro, cuando la Tierra está entre los astronautas y el sol, la temperatura tremendamente fría, como he dicho anteriormente;  La ausencia de otra materia hace menos posible la refracción.
En un sentido se entiende que se concluya que el Sol es caliente ya que es la fuente de energía para nuestro planeta y cuando se levanta en el Este la temperatura de la superficie de la Tierra expuesta al Sol se incrementa como resultado de recibir los rayos solares y se enfría a medida que el sol se pone en el Oeste.  También si estamos cerca a un horno sentimos el calor y los colores del fuego se ven como los colores del sol.  Esto nos mueve a la obvia y lógica conclusión de que el sol es caliente como una caldera. Irónicamente, pensando de este modo, por observación empírica, la gente del pasado creyó que la Tierra era plana o creó el concepto de un universo geocéntrico. Pero lo que parece obvio puede no serlo, y de hecho en este caso no lo es.
Durante la formación de los soles y galaxias los cambios de presión crean cambios de temperatura que pueden elevarse a súper calor siguiendo leyes termodinámicas, pero en el estado estable tal como en un Sol maduro, los átomos en un estado de plasma son realmente fríos.  El plasma es frío, no caliente.  El efecto fotónico de cambio de estado de átomos excitados a átomos relajados en el plasma causa la emisión de fotones, los cuales son la luz solar que vemos.  Actualmente la ciencia no está en condiciones tecnológicas de probar este hecho, o por lo menos es lo que se quiere hacer creer. El Sol es formado por plasma de átomos de hidrógeno, helio, y otros. Pero el Sol es hueco y la capa de gases no es tan profunda como para lograr las temperaturas de millones de grados producidas por el peso de los átomos compactándose y generando altas temperaturas por leyes termodinámicas. (Presión genera temperatura).
La transferencia de energía se produce por ondas de radiación térmica como en la combustión o por ondas electromagnéticas (frías) como en la radiofrecuencia.  El Sol destruiría obviamente un satélite que se acercara mucho a su superficie no por el calor sino por la alta radiación de ondas (rayos gamma, alpha, X, cósmicos, ultra violeta, visible, IR etc. ). Una persona no debería meter su mano en un plasma de gases no porque se queme sino porque la alta radiación le puede dañar la mano. La interacción entre los campos morfogenéticos de la Tierra y de cualquier cuerpo celeste así como la materia de los seres animados e inanimados (que también es formada por campos morfogenéticos) y las radiaciones solares son responsables del calor. Hablando de manera precisa el Sol no es ni frío ni caliente en su estado estable ya que es plasma y sus radiaciones no son ni frías ni calientes. La temperatura de este plasma es afectada por leyes termodinámicas. Pero comparativamente hablando a los millones de grados que se le atribuyen a su superficie, esta es realmente fría, sin embargo no de un frío congelante.
Yo amo la ciencia y la tecnología, pero lo que me disgusta es la posición engreída y controladora de la ciencia "oficial" establecida, que entierra su cabeza en la arena cuando se confronta con algo que no puede explicar. ¿Han visto una posición y trabajo científico sobre los Círculos de Cosechas de Inglaterra y alrededor del mundo?. Solución al problema: Si no se puede explicar, ignórelo y si se puede explicar pero la explicación no es conveniente para el poder, ocultelo. Y si un colega trata de explicarlo o hace un serio estudio de él, entonces siga "Los Cuatro Pasos de Una Nueva Idea" descriptos por Mahatma Gandhi.

 
"Hace más de cien años ... el eminente astrónomo Sir William Herschel sugirió que el Sol pudiera estar habitado y que los habitantes pudieran no sufrir del intenso calor tanto como aquéllos que viven en las regiones tropicales de la Tierra!  Creyó que el sol es un cuerpo fresco, no una caliente y flameante bola de gas."  —Dr. George Hunt Williamson

Ya que se ha demostrado cientificamente que los planetas satélites son de naturaleza magnética, es sólo correcto en asumir que el cuerpo gobernante que rige a esos planetas es también de naturaleza magnética. Así que, podríamos decir que el Sol es el "cerebro" magnético o el ganglio de nuestro entero Sistema Solar. Es desde este gran cuerpo nuclear central que los planetas extraen su energía magnética a través de portales de manera que ellos, también, puedan generar fuerzas.
El vórtice del Sol es muy intenso como se esperaría de tan gran cuerpo, y debe extenderse a los límites más externos de nuestro Sistema.  Su atmósfera tiene tres capas principales:  la cromosfera, la capa reversa y la fotosfera.  Envolviendo completamente a estas capas está la corona.  El Sol muestra su estructura magnética muy bien cuando se fotografía en la luz de hidrógeno. Tal fotografía muestra un efecto granuloso muy similar a aquél producido cuando limadura de hierro se esparce en un campo magnético.
Los científicos hoy en día afirman que el Sol es un gigantesco horno atómico radiando una tremenda cantidad de calor a los planetas satélites en cada segundo. La temperatura en su superficie se dice que es de miles de grados, y la temperatura interna es supuestamente de millones de grados. Sin embargo, es inexplicable cómo pueden actuar magnéticamente los gases hiper calentados.  Porque es un hecho elemental de la física que una sustancia pierde su magnetismo ¡cuando es calentada!     Ya que los astrónomos han registrado definitivamente los efectos magnéticos sobre el Sol, tenemos un conflicto directo entre la verdadera naturaleza del Sol y la temperatura sugerida. Este conflicto solamente indica que el Sol "no" es la masa súper calentada de gases que los científicos "oficialistas" quieren hacer creer que es, sino más bien es un cuerpo fresco como dijo Herschel que era.
Hay muchísima evidencia para probar que el Sol es, evidentemente, un cuerpo fresco. El proceso de determinar la temperatura del sol es muy complejo e involucra las leyes de radiación de la física; Fundamentalmente aquí está cómo tales temperaturas son determinadas: La radiación del cuerpo por centímetro cuadrado por segundo multiplicada por la temperatura efectiva del cuerpo al cuádruplo es igual a la tasa de radiación al cuádruplo multiplicada por la luminosidad del cuerpo dividida por su diámetro al cuadrado. Resolviéndola para el Sol, uno llega a un promedio de cinco mil novecientos grados absolutos.  
La matemática involucrada está de acuerdo, pero los astrónomos basan sus cálculos sobre dos suposiciones:
Primero: Ellos asumen que el Sol es un cuerpo perfecto radiante; Segundo: Asumen que el Sol "está radiando calor". Esto es porque creen que el calor sobre la Tierra, y también como el calor sobre otros cuerpos planetarios, viene directamente del Sol. Las gentes sienten el calor cuando están paradas a la luz solar, así que dicen que el Sol debe ser una masa quemante radiando ese calor. Eso es como decir que un radio transmisor radia ondas de sonido porque cuando prendemos los radios, oímos sonido; Pero sabemos que tal transmisor radia ondas de radio, y que esas ondas son convertidas a sonido ¡dentro del radio!.
En el año 1.543 un gran cometa llegó más cerca del Sol que lo que cualquier cometa previo lo había hecho y esto fue repetido por otro cometa en 1.882. Ellos entraron en la corona del sol realmente, que se supone tiene una temperatura de un millón de grados absolutos. Estos cometas viajaron por más de un millón de kilómetros a través de esta corona supuestamente abrazante y emergieron ilesos sin cambio alguno de velocidad o dirección. Si el Sol es un calor radiante, ¿por qué estos cometas instantáneamente no se desintegraron al entrar a un tremendo calor de un millón de grados absolutos?. De seguro, nada podría sobrevivir tales temperaturas.
Los astrónomos nos han dicho que el planeta Mercurio está desprovisto de vida porque está a sólo treinta y seis millones de millas del Sol. Nos han dicho que si Mercurio estuviera más cerca, se hubiera convertido en "nada" hace mucho tiempo. ¿Cómo es que entonces los dos cometas sobrevivieron sin al menos mostrar algunos efectos de su viaje a través de la corona del Sol?. Debemos concluir que la respuesta es que el Sol "no irradia calor".
Por tanto, no puede ser ningún tipo de cuerpo súper-caliente.

El Viento Solar (Prominencias) y las Manchas Solares

Las prominencias nos suministran alguna prueba más para la conclusión de arriba. Estas prominencias se dicen ser explosiones de gas hidrógeno y aparecen primero en la fotósfera del Sol. Hay muchas teorías, pero hasta ahora los astrónomos han estado perplejos sobre su origen.  
El comportamiento de estas llamadas nubes de gas de hidrógeno contradice una de las más viejas y supuestamente, más estables leyes de física, la ley de la gravedad de Newton.
Algunas prominencias viajan a la increíble velocidad de 450 millas por segundo y alcanzan una altitud de un millón de millas; Esto es, ciento noventa y un mil millas más que el diámetro del Sol. Para sumar a la rareza de este fenómeno está el hecho de que estas prominencias se elevan a alturas fantásticas, y entonces solo se "cuelgan" a mitad de aire, sin soporte, ¡en completo desafío a la ley de la gravedad de Newton!. Otras parecen "materializarse" de ninguna parte, y se cuelgan sin movimiento. Seguramente el Sol con toda su tremenda masa y poder de "tiraje" podría traer a estas prominencias hacia abajo de nuevo si ellas estuvieran compuestas de gas hidrógeno. Los astrónomos dicen que ellas están compuestas de tal gas porque el espectroscopio las ha etiquetado como tales. Pero el espectroscopio es bastante impreciso porque  entre la atmósfera del Sol y este instrumento, la atmósfera de la Tierra interviene, y la atmósfera más alta de nuestro planeta contiene casi puro hidrógeno que los astrónomos dicen está en el Sol.
Las manchas solares y prominencias han dejado perplejos a los científicos por años, sin embargo ellas son parte del mismo fenómeno.  Las manchas solares y las prominencias son manifestaciones de la actividad auroral del Sol como se ve de diferentes ángulos.  Nunca han fotografiado las prominencias solares excepto al borde del Sol. Las prominencias toman la forma de, o aparecen como, manchas solares cuando se ven sobre la cara del Sol. La forma y particulares de las prominencias no puede observarse a menos que la luz del Sol se bloquee.  Estas prominencias no son gas hidrógeno súper calentado porque su mero comportamiento ¡prueba lo contrario!. Ellas se comportan como fuerzas, no como elementos (gas, etc.)
La fuerza de la prominencia del Sol es similar a la fuerza auroral emanado de las descargas polares de la Tierra.  
La fuerza auroral es conocida como la Aurora Boreal en el Hemisferio Norte, y Aurora Austral en el Hemisferio Sur.  
A este fenómeno también se le da los nombres de luces del "norte" y del "sur". Esta fuerza de la Tierra, que continuamente está siendo enviada a la atmósfera, tiene la característica de la fuerza de la prominencia del Sol. No obstante continuamente emanando de la Tierra, se ve sólo en ciertas ocasiones cuando las condiciones atmosféricas son las adecuadas.
Las fuerzas aurorales y las de prominencias son idénticas.  Bajo la gruesa atmósfera del Sol están ocultos cuerpos planetarios que están emanando fuerzas de aurora conocidas en el Sol como fuerzas de prominencia. El hecho de que hay planetas bajo la fotósfera del Sol es también evidente del hecho de que en la estructura atómica los electrones están balanceados por un número igual de protones dentro del núcleo.  
Esto hace al sistema balanceado.
Las fuerzas de prominencia se manifiestan en la atmósfera de los planetas ocultos, o internos, al pasar a través de su campo electromagnético, luego se manifiestan una vez más de nuevo en la atmósfera del Sol. Entonces ¿qué acerca de las llamadas prominencias colgantes que se "materializan" de ninguna parte en la alta atmósfera del Sol?. La solución a esta pregunta desconcertante se puede encontrar fácilmente. Cuando las fuerzas aurorales de los planetas externos (ej: la Tierra, Marte, etc.) pasan a través del sus vórtices o campos electromagnéticos, son últimamente atraídas al gran cuerpo del Sol en donde ellas se manifiestan. En esta etapa, los astrónomos observan las "prominencias colgantes" que se "materializan" ¡de ninguna parte!.

Otro acertijo que ha confrontado a los astrónomos, es que algunas manchas solares parecen tener polaridad y algunas prominencias son tiradas misteriosamente hacia ciertas manchas solares.  


Las prominencias y las manchas solares se ha ya mostrado que son manifestaciones de la actividad auroral de los planetas ocultos bajo la fotósfera del Sol.  
Aparentemente habría doce "planetas internos" y doce planetas externos.
Los astrónomos se preguntan por qué las manchas solares se elevan a más o menos intervalos irregulares de once años, y por qué las primeras manchas de una nueva serie aparecen en altas altitudes, y por qué hay una lenta progresión de las manchas hacia el ecuador solar en la medida en que el ciclo de manchas solares avanza, y por qué hay un cambio en la polaridad de las manchas solares en ciclos alternos?  Las respuestas a estas preguntas darán una precisa y completa teoría de las manchas solares, y las respuestas yacen en el hecho de que los planetas internos u ocultos crean estas condiciones por sus períodos de rotación y revolución.
El calor y la luz son efectos de los rayos positivos del Sol.  El calor es sentido sobre la Tierra porque los rayos positivos del Sol se interceptan con su atmósfera y corteza negativas causando una fricción o cambio en la calidad del movimiento de las partículas dando radiación de calor como un resultado de esta fricción. El efecto de los rayos del Sol en la atmósfera de la Tierra es también responsable del fenómeno de la luz visible que resulta de una diferente clase de movimiento de partículas.
Los ojos son sensitivos solamente a los ratos luminosos positivos reflejados de la sustancia negativa, entonces la luz es una interacción de fuerzas positivas y negativas. El Sol no envía calor y luz, no obstante es responsable de su manifestación sobre la Tierra; El Sol envía solamente líneas positivas de fuerza que interactúan con la corteza negativa y la atmósfera de la Tierra para producir el fenómeno del espectro electromagnético, que incluye calor y luz.
La ciencia ha explorado la alta atmósfera de la Tierra y encontrado que sesenta millas por encima de la Tierra se requiere luz artificial, y noventa millas por encima de la Tierra es oscuro como una "brea". Entre más alto vayamos se torna más frío, así que vemos aún por lógica que el calor y la luz no vienen del Sol.  
Sólo las líneas de fuerza vienen del gran cuerpo del Sol.

"Entre más alto vayamos se torna más frío, así que vemos aún por lógica que el calor y la luz no vienen del Sol".

Ya que la distancia de, y la cercanía al Sol no tienen nada que ver con el hecho de que un planeta sea "cálido" o "helado", podemos inmediatamente entender que todos los planetas de nuestro Sistema Solar tienen medianamente el mismo clima.

Las civilizaciones más antiguas de nuestro planeta dijeron que el verdadero color del Sol, es el azul; Y es interesante pensar que la nota musical que corresponde a dicho color justamente es "Sol".




Vivimos en una simulación hecha por computadora?


Las matemáticas detrás de la Matrix
Nick Bostrom, de la Universidad de Oxford, expone las bases científicas para la creación de una experiencia humana totalmente simulada y explora las posibilidades de que vivamos dentro de una simulación computarizada generada por seres del futuro

Una simulación computarizada suficientemente poderosa sería indistinguible de la realidad para nuestro cerebro. En un  universo tan vasto como el nuestro, es probable que llegue a existir un poder computacional capaz de realizar dicha simulación. Así que en teoría es plausible que habitemos en una simulación sin poder saberlo (salvo por métodos no ordinarios de conocimiento).
La historia de Siddartha narra que antes de la iluminación este joven brahmán —que lo mismo experimentó el ascetismo que participó en épicas farras (sexo, drogas y gnosis)— descubrió que la realidad que percibimos es una ilusión (samsara o maia) y a partir de esto, sine qua non, pudo alcanzar un estado de conciencia elevada.  Es muy probable que si los viejos textos de la India tuvieran conceptos como simulacro, computación, animación, holograma, esta ilusión habría sido descrita en estos términos. No es casualidad que la diosa Maia, la diosa de la ilusión en la cosmogonía hindú, se haya transformado en nuestro actual concepto de la Matrix —un trazo etimológico de ciencia ficción que convierte la ilusión de la materia en el sueño de la mente. Quizás no sea insignificante que en Grecia, Maia, ascendida a las Pléyades, sea la madre de Hermes, el hacker por antonomasia,  el Neo histórico, que en su cuerpo esotérico deja las llaves para escapar de la Matrix.
Pero más allá de la especulación mítico-religiosa, esta simulación computarizada intuida por el misticismo encuentra actualmente su soporte teórico en las matemáticas y en la filosofía de la ciencia.
Nick Bostrom, director del Instituto para el Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford, explora de manera fascinante en su trabajo seminal “Are you living in a computer simulation?” la posibilidad de que vivamos en una simulación computarizada.
La tesis de Bostrom plantea básicamente que si en el futuro, según suponen muchos científicos y futuristas, es posible que existan grandes cantidades de poder computacional, quizá estas generaciones futuras  realicen simulaciones detalladas de sus ancestros en sus supercomputadoras. Simulaciones realizadas con dicho recursos permitirían personas simuladas conscientes que serían suficientemente finas y contarían con conocimientos avanzados del funcionamiento de la mente para simularla. El poder computacional de estas generaciones futuras les permitiría realizar miles y miles de simulaciones por lo cual se podría suponer que la vasta mayoría de las mentes no pertenecen a la raza original sino a la raza “simulada”.
Bostrom fundamenta su teoría en la idea de la “independencia de substrato”, según la cual los estados mentales pueden producirse en una amplia clase de substratos físicos. “Si un sistema implementa las estructuras y procesos computacionales correctos puede ser asociado con experiencias conscientes. No es una propiedad esencial de la consciencia ser implementada en una red bioneuronal basada en el carbón dentro de un cráneo: en un principio procesadores basados en el silicio dentro de una computadora podrían hacer el truco”.
Para reproducir experiencias subjetivas solo se necesitaría replicar los procesos computacionales estructurales del cerebro humano al nivel de sinapsis individuales. Computadoras cuánticas, computadoras de materia nuclear o de plasma, podrían en teoría replicar estructuralmente estos procesos cerebrales a microescala.
Una maduración tecnológica haría posible convertir planetas enteros en poderosas supercomputadoras. Una civilización posthumana con estas capacidades podría descubrir nuevos fenómenos naturales y trascender los paradigmas actuales de la física.
Actualmente se calcula que el poder computacional del cerebro humano es de f ~10^16-10^17 operaciones por segundo. Simular el medio ambiente además de  la mente, requeriría poder computacional adicional. Aunque simular el universo entero a un nivel cuántico es prácticamente imposible según nuestros conocimientos actuales, realizar un simulación realista de la experiencia humana no serían imposible para una civilización posthumana. Especialmente si se toma en cuenta que esta simulación solo requeriría generar un ambiente en el que los humanos simulados no noten irregularidades en su diseño. La estructura microscópica dentro de la Tierra podría ser omitida. Objetos astronómicos distantes podrían ser representaciones altamente comprimidads: la verosimilitud se extendería a la angosta banda de las propiedades que podemos observar desde nuestro planeta o desde una nave dentro de nuestro sistema solar y a nuestra limitada capacidad de percepción sensorial. Algunos objetos o ambientes podrían ser simulados  ad hoc para ahorrar poder computacional, de la misma forma que dentro de los videojuegos modernos a veces el usuario se mueve más rápido de lo que la tarjeta de video tarda en renderear el escenario.  Esto podría explicar fenómenos engañosos dentro de la física cuántica como por qué las partículas tienen una posición indeterminada hasta que son observadas e incluso las percepciones místicas y psicodélicas (que en lenguaje de programación podríamos llamar glitches o loops) en las que se entreve la naturaleza de simulación o el código mismo con el que se ha realizado el simulacro. (Curiosamente el detector GEO600 del Fermi Lab, buscando ondas gravitacionales, se encontró con un punto donde el espacio-tiempo deja de comportarse como un continuum suave y fluido y se disuelve en un grano o, en otras palabras, se pixelea. Esto ha llevado a algunos físicos a formular la teoría de que el universo en el que vivimos es una holograma, y lo que experimentamos, en 3D, es la proyección de algo que está sucediendo en una lejana superficie bidimensional.
Por otra parte, un simulador posthumano tendría suficiente poder computacional para rastrear a detalle las creencias y los estados mentales de todos los cerebros humanos en todos los momentos. De esta forma podría saber si un humano está por hacer una observación del mundo microscópico o de algún aspecto de la simulación que no es simulado permanentemente y llenarlo con suficiente detalle en el momento de la observación según sea necesario. Si algún error ocurriera, el director de la simulación podría editar los estados cerebrales antes de que se den cuenta de la anomalía y echen a perder la simulación. Aunque la misma simulación podría en su programación permitir a algunos humanos, según ciertos algoritmos condicionales, observar la naturaleza del mundo en el que viven. Incluso es posible que los mismos simuladores —a la manera de Avatar— participen veladamente dentro de la simulación para impedir que los humanos simulados descubran el simulacro o quizás para dirigir el orden de las cosas hacia un estado deseado.
Bostrom calcula que ~10^33 – 10^36 operaciones por segundo serían suficientes para simular la historia entera de la humanidad, aunque para un estimado más preciso es necesario obtener una mayor experiencia en los mundos de realidad virtual.  Una computadora con la masa de un planeta puede realizar 10^42 operaciones por segundo y eso asumiendo que se contara apenas con los diseños nanotecnológicos ya conocidos.  Un sola computadora podría simular toda la historia mental de la humanidad usando solo una milloneésima parte de su poder computacional. Una civilización posthumana podría construir grandes cantidades de estas computadoras planetarias, por lo cual podrían estar corriendo numerosas simulaciones a la par.
Adicionalmente a las simulaciones de ancestros, se podrían estar realizando simulaciones más selectivas que incluyen grupos pequeños  de humanos o incluso un solo individuo (de forma similar al experimento realizado en el libro A Maze of Death de Phillip K. Dick). El resto de la humanidad estaría compuesto por zombies holográficos —simulados a un nivel suficiente para que las personas totalmente simuladas no descubran que hay algo sospechoso. Estas mentes parcialmente simuladas estarían programadas exactamente con la misma información que los humanos completamente simulados para responder a la visión del mundo y a las experiencias de “los personajes principales”, creando la más aterradora pesadilla ontológica solipsista.
“Si estamos viviendo en una simulación, entonces el cosmos que estamos observando es apenas un pedazo pequeño de la totalidad de la existencia física. La física en el universo donde la computadora está situada puede o no corresponder a la física de la simulación que genera esta computadora. Aunque el mundo que vemos es en cierta forma ‘real’, no está localizado en el nivel fundamental de la realidad”, dice Bostrom.
Aún más espectralmente cautivador, una civilización posthumana podría generar sus simulaciones con computadoras construidas en mundos simulados. Estas máquinas virtuales podrían a su vez simular otra máquina virtual y así sucesivamente con numerosas iteraciones (fractales digitales del diseño holográfico).  Si esto es así podríamos sospechar también que los seres que operan nuestra simulación son también simulaciones y sus creadores también simulaciones y así sucesivamente, cuasi ad infinitum (el laberinto de la máquinas autorreplicantes y de la realidad fantasmagórica).
(Por si esto fuera poco, programas de inteligencia militar en Estados Unidos han desarrollado tentativamente el plan de crear una simulación dentro de la simulación VER LOS PLANES PARA LA MATRIX DE LA VIDA REAL)
Los posthumanos operando una simulación serían como dioses en relación con las personas habitando la simulación: “los posthumanos crearon el mundo que vemos; tienen inteligencia superior; son omnipotentes en el sentido en el que pueden interferir en el proceder de nuestro mundo incluso en formas que violan nuestras leyes físicas; y son omniscientes en el sentido en el que pueden monitorear todo lo que sucede”. Lo simuladores podrían ser no solo los dioses de nuestra historia mental pasada, sino los extraterrestres de nuestro futuro. Los arcones de la filosofía gnóstica, reguladores planetarios que controlan el destino de un mundo el cual han imbuido con su personalidad. Los reptileanos de la cosmogonía new age, los guardianes de la Matrix. Es más, los dioses podrían ser computadoras, sistemas de información como la supercomputadora cósmica del futuro de Phillip K. Dick, VALIS, la cual proyecta una realidad holográfica que nos hace pensar que la historia sigue su curso cuando en realidad el mundo llegó a su fin.
En un mundo simulado tendríamos que considerar que nuestras acciones podrían ser recompensadas o castigadas, acaso bajo el criterio moral de los simuladores, el cual puede estar embebido en el código de la simulación de manera ubicua y uniforme. Nuestras acciones podrían determinar lo que nos sucede dentro de la narrativa de la simulación, no necesariamente por una decisión arbitraria de un dios del la simulación, sino por el mismo algoritmo de la simulación, una especie de coeficiente matemático kármico que toma en cuenta toda la computación del universo-simulacro de forma no-local (similar al concepto de los registros akashicos) y recrea permanentemente ese universo-simulacro conforme a  la interacción de nuestras acciones con el código del simulacro. De esta forma todo lo que hacemos estaría indisociablemente ligado con toda la simulación: el universo entero respondería reprogramándose para continuar con alta fidelidad nuestra narrativa dentro del simulacro, lo que explicaría la sensación de interconexión total, las sincronicidades y demás descripciones de la mística ancestral y de la física cuántica actual. En este sentido, es posible concebir una vida después de la muerte en el simulacro: el despertar de la conciencia búdica o la iluminación podría ser una operación matemática. El punto en el que la simulación calcula que el ser simulado ha logrado realizar cierta cantidad  de operaciones, lo cual puede traducirse en un coeficiente o puntaje ligado a su capacidad de generar por sí mismo otras simulaciones —esto es, un modo de la simulación de autorreproducirse hasta el infinito. “No puedo entender lo que no puedo crear”, decía el brillante físico Richard Feynman. En este sentido entender que se vive en una simulación y crear una simulación son parte del mismo proceso, cuya analogía más clara probablemente sean lo sueños lúcidos: cuando una persona descubre que está soñando, en ese mismo momento se da cuenta de que puede crear lo que le sucede dentro de ese sueño.